La Pastoral del colegio Santa Rita es la que da sentido a todo su hacer y a todo su ser.
Ser Evangelio es, en primer lugar, ser humano. Una afirmación que no garantiza ser humano, pues “ser humano es hacernos buenos para los demás, vivir desde la piel, desde la carne, y no somos Dios, porque somos frágiles, temporales y vulnerables”.
Partimos que todo ser humano es espiritual, entendiendo la espiritualidad como la dimensión de profundidad del ser humano. La persona espiritual tiene un talante abierto que le lleva a entender que la vida es cambio, es más agradecido, es “barro habitado de espíritu, a imagen y semejanza del Dios que adoramos”.
La primera misión de una escuela en Pastoral es curar y sanar lo que está herido, es inspirar encuentros, es actualizar la experiencia de Dios, es sembrar esperanza para liberar lo que está atado, es celebrar la vida en todas sus dimensiones. Sí, es algo parecido a interpretar una partitura musical en comunidad y desde ésta adquiere mayor sentido.
Lao-Tsé expresó que si hay música en nuestro corazón, se escuchará en todo el universo.
Si en nuestra escuela suena como música de fondo el Evangelio pondrá música a nuestra a nuestra misión educativa de manera que, resonando en nuestro corazón, repercutirá en el corazón de los niños y jóvenes con los que nos encontramos en las aulas, en los pasillos, en los patios, haciendo posible así que se extienda por todas partes como el eco que todo lo llena.
El lema de este curso CAMINAMOS CON ESPERANZA ha impregnado de olor y sabor nuestra pastoral con “alma, donde se cultiva al mismo tiempo la inteligencia y la sensibilidad, la claridad y la calidez, y nos animan a seguir creyendo en una escuela de valores y virtudes, de encuentros y de gracia”.